Sandra López, de la agencia española Pencil Ilustradores, nos habla de cómo se mueve el mercado en Europa

Pencil Ilustradores es la primera agencia de ilustradores creada en España, funciona desde el 2000, y representa a artistas de Asia, Europa y América Latina.

Sandra López, directora de Pencil Ilustradores estuvo en Lima invitada para un workshop de cómo diseñar portafolios para artistas en el Centro Cultural de España, y nos habló sobre los retos de la gestión cultural en el mundo del cómic y la ilustración.

¿Un ilustrador necesita involucrarse en la promoción de su propio trabajo?

Todo el trabajo artístico está acompañado con tareas que debes dominar como es la promoción de tu trabajo, manejar redes sociales, saber de propiedad intelectual, contratos, facturas, y todas esas cosas que no son puramente ilustrar sino son cosas que llevamos en la agencia para los ilustradores. Hay ilustradores que les gusta llevar estos temas, pero hay otros que les desborda, por timidez, o porque piensan que son tareas muy tediosas, prefieren entonces solo dibujar y que otras personas hagan ese trabajo.

¿Cómo se mueve el mercado de la ilustración actualmente?

La ilustración está en todas partes, hay quienes creen que solo está en los libros infantiles, pero está en la literatura para adultos, en diarios, revistas, carteles, en tazas…Hay un mercado del arte alrededor de la ilustración muy interesante, donde hay coleccionistas que están buscando ilustraciones originales, hay muchísimos profesionales muy buenos en calidad.

Sandra López en una sesión de trabajo con otros ilustradores (Foto: Pencil Ilustradores)
Sandra López en una sesión de trabajo con otros ilustradores (Foto: Pencil Ilustradores)

¿Qué pudieron aprender los participantes del workshop?

Insistimos mucho en que el artista debe crear su portafolio. Uno cuando muestra su trabajo no elige cosas al azar para mostrar: “Aquí tengo un dibujo, mira llevo estos libros”. No. Debes montar un portafolio que tiene un principio y un fin y te sirve como herramienta comercial, para dejar en claro a quien lo esté viendo que clase de artista eres.

¿Qué se necesita para destacar en este circuito?

Hay un mercado para la ilustración que es grande, y cada vez hay más ilustradores muy buenos. Lo que hay que trabajar es en la forma de diferenciarse y destacar por encima de otros. Para destacar se necesita un trabajo con uno mismo, escuchar la voz propia, trabajar en un estilo personal, y por otro lado hay que saber mostrarte y que los demás te conozcan. Los contactos también son inevitables, ir a encuentros de ilustración es un buen impulso. Todos nos conocemos por Facebook o por otras redes sociales, pero hay que ponerle cara a esos encuentros virtuales. Tienes la oportunidad de compartir, charlar y contar tus experiencias a otros colegas, y quizá poder encontrarte con la persona que seguro te encargará algún trabajo.

¿Se puede trabajar en la formación de públicos de la ilustración y el cómic?

Las jornadas de cómic e ilustración, así como exposiciones, ayuda a acercar al público, pero si te das cuenta tanto el cómic como la ilustración es un arte muy cercano, el público no le impone tanto como una pintura en el museo. Le impone ese respeto. Desde pequeños tenemos la ilustración muy presente, la sentimos muy cercana y quizá no sea necesario esa educación.

¿Qué podrías recomendarle a un ilustrador joven que quiere mostrar su trabajo?

Un ilustrador joven nunca debe dejar de formarse. Por suerte ahora hay más oportunidad de talleres con otros colegas, o ir a jornadas profesionales. Nunca deben dejar de cuestionarse, de crecer artísticamente. Y también hacer esta labor comercial, de estar en contacto con posibles clientes. No temerle al mercado, hay quienes se cierran en sí mismos… Te debes mostrar y perder el miedo a no ser aceptado. Escuchar, ver y seguir creciendo.