Dos ejemplos de cómo la cultura sacó partido de la famosa red social de citas

Hace algunos meses, The Royal Ontario Museum de Canadá decidió utilizar la popular red social de citas Tinder para convocar público a uno de sus eventos más tradicionales ¿Cómo lo hizo? Ryan Dodge, Coordinador de Participación Digital de la institución cuenta en Museum Next que querían probar algo nuevo para realizar su ya conocido Friday Night Live (#FNLROM), que se celebra desde el 2012.

Cuenta Dodge que aunque el evento maduró con los años, la tasa de interactividad en las redes disminuyó considerablemente, lo que les “obligó” a idear nuevas formas de participación.

Las cifras no engañan. Tinder es una buena herramienta de comunicación. Hay 50 millones de usuarios activos en la plataforma de citas y 10 millones de usuarios activos diarios. 45% de ellos tienen 25-34 años y un 38% tienen 16-24 años.

(Foto: Ryan Dodge para Museum Next)
(Foto: Ryan Dodge para Museum Next)

 

(Foto: Ryan Dodge para Museum Next)
(Foto: Ryan Dodge para Museum Next)

Así que The Royal Ontario Museum, el museo de cultura mundial e historia natural más grande de Canadá, decidió crear el perfil de Teddy, el Tiranosaurio Rex. Se construyó una bio interesante, destacando que trabajaba en el museo, y comenzó a interactuar con varios de los usuarios utilizando el hashtag #FNLROM, citándolos al evento “para poder conocerse” ¿Interesante no?

Otro ejemplo del uso de Tinder para convocar público es el de la artista de Moscú Ilmira Bolotyan, quien hizo un experimento inusual a lo largo de un año. Se inscribió en Tinder y citó a varios usuarios a los museos, pagó las entradas de ellos, y dio una visita guiada. Uno de sus principales objetivos era sensibilizar a sus “citas” sobre el arte contemporáneo y obtener sus opiniones al respecto.

(Foto: Fragment Gallery)
(Foto: Fragment Gallery)

 

(Foto: Fragment Gallery)
(Foto: Fragment Gallery)

 

Bolotyan recibió diversas reacciones en su experimento, varios de ellos se mostraron interesados, aunque otros cuestionaban su propuesta y al arte contemporáneo. Finalmente, todo lo experimentado se montó en una exposición que fue presentada en la Fragment Gallery de Moscú.